Depresi贸n y az煤car

Publicado el 10 de agosto de 2015

Los azúcares refinados del pan blanco provocan una respuesta hormonal en el cuerpo que reduce los niveles de glucosa en sangre, que, según un estudio reciente, puede provocar depresión en mujeres postmenopáusicas.

El vínculo entre los niveles de glucosa en sangre y el estado de ánimo

Los cambios hormonales iniciados por los alimentos refinados pueden provocar depresión. De hecho, nuestro estado de ánimo está gobernado sobre todo por nuestras hormonas y, cuando se molestan, la mente se tambalea y los pensamientos negros nos agobian.

El hallazgo, publicado por The American Journal of Clinical Nutrition puede ayudar a prevenir y tratar la depresión en el futuro mediante la nutrición. En esta investigación con más de 70.000 mujeres posmenopáusicas, los científicos encontraron un vínculo entre el consumo de azúcares refinados y la depresión.

Consumo de carbohidratos en cuestión

Al consumir hidratos de carbono, el nivel de azúcar en la sangre aumenta en varios grados.

Cuanto más refinado es un carbohidrato (procesado por un proceso industrial), más alto es su índice glucémico.

El pan blanco y el arroz blanco, por ejemplo, desencadenan una respuesta hormonal que reduce los niveles de azúcar en la sangre y produce cambios de humor, exacerbando la fatiga y otros síntomas depresivos. Cuanto mayor sea la ingesta, mayor será el riesgo de inflamación cerebral y, por tanto, el riesgo de depresión.

En cambio, una dieta rica en fibra, semillas y verduras conlleva un riesgo reducido de depresión.
El autor del estudio, el doctor James Gangwisch, concluye: “Esto sugiere que las intervenciones dietéticas podrían servir de tratamientos y medidas preventivas para la depresión”.

598mulherdepressao