Sensibilidad a la insulina y p茅rdida de peso

Publicado el 26 de abril de 2015

La mayoría de estudios demuestran que la cantidad de grasa que pierde en una dieta está determinada por su sensibilidad a la insulina. Si es resistente a la insulina, es un fenómeno de insensibilidad a la insulina. La glucosa ingerida ya no penetra tanto a las células y se acumula en el torrente sanguíneo, aumentando los niveles de azúcar en sangre y el riesgo de diabetes.

El lugar de los hidratos de carbono en las dietas de pérdida de peso

Es muy poco probable que pierda grasas con una dieta rica en hidratos de carbono. Pero si es más sensible a la insulina, tendrá más flexibilidad para incluir hidratos de carbono.. Eres uno de los afortunados que se puede permitir una ingesta más alta de hidratos de carbono mientras pierde grasas, sobre todo si haces ejercicio con frecuencia e intensidad.
Un estudio reciente clasificó las mujeres resistentes a la insulina y sensibles a la insulina y las aplicó ya sea en una dieta baja en grasas o en una dieta baja en carbohidratos. Entre las mujeres con resistencia a la insulina, sólo aquellas que siguieron una dieta baja en carbohidratos perdieron grasas.
La mejor parte es que las mujeres sensibles a la insulina perdieron aproximadamente el mismo porcentaje de grasas independientemente del tipo de dieta (baja en carbohidratos o baja en grasas).

Las conclusiones a sacar

Si es resistente a la insulina, seguidlo una dieta limitada en calorías, pero rica en hidratos de carbono, reducirá su capacidad para perder grasas.

Si es muy resistente a la insulina, reducir ligeramente los carbohidratos tendrá poco o ningún efecto. Debe ser más radicales para reiniciar el metabolismo.

Las personas sensibles a la insulina pueden ser mucho más flexibles en su aproximación dietética a la pérdida de grasa.

Reducir la cantidad de hidratos de carbono es la forma más rápida y eficaz de perder grasas. Las dietas bajas en carbohidratos o dietas mejoran la sensibilidad a la insulina, que es crucial ya que los niveles elevados de insulina inhiben la pérdida de grasa.